Cambiar el bombín (el cilindro donde entra la llave) es una de las reparaciones de cerrajería más sencillas y baratas… si la puerta funciona bien y sabes medirlo. Te contamos cómo hacerlo tú mismo paso a paso y en qué casos es mejor no complicarte y llamar.
¿Por qué cambiar el bombín?
- Has perdido las llaves o te las han robado y no quieres que nadie más pueda abrir.
- Te acabas de mudar o has recuperado un piso: nunca sabes cuántas copias circulan.
- La llave cuesta girar o el bombín está desgastado.
- Quieres más seguridad: pasar de un bombín de obra a uno antibumping.
Fíjate: cambiar el bombín no es cambiar toda la cerradura. El mecanismo de la puerta se queda; solo sustituyes el cilindro. Por eso es tan asequible.
Lo más importante: medir bien el bombín
Aquí es donde casi todo el mundo se equivoca. Un bombín europeo se mide desde el tornillo central (el que ves en el canto de la puerta) hacia cada lado, en milímetros. Se expresa como dos números: 30/30, 30/40, 35/45…
- El tornillo central marca el punto de referencia: mide de ahí al extremo interior y de ahí al exterior.
- No basta con el largo total. Si el reparto no coincide, el bombín sobresaldrá de la puerta, y un cilindro que sobresale es el punto más fácil de romper para un ladrón.
- Ante la duda, quita el bombín viejo primero (paso siguiente) y mídelo con una regla, o llévalo a la ferretería.
Paso a paso para cambiarlo
- Abre la puerta y déjala abierta. Nunca trabajes con la puerta cerrada: si algo falla, te quedas fuera.
- Quita el tornillo central del canto de la puerta (junto al pestillo), con un destornillador. Es el que sujeta el bombín.
- Introduce la llave y gírala unos grados (normalmente hacia la posición en la que la leva queda recogida). Tira suavemente: el bombín sale por su lado.
- Coloca el bombín nuevo (con su llave puesta y en la misma posición) deslizándolo en el hueco hasta que la leva encaje.
- Vuelve a poner el tornillo central y comprueba, con la puerta aún abierta, que la llave gira y el pestillo entra y sale bien por los dos lados.
Si en el paso 3 el bombín no sale, no fuerces: casi siempre es que la llave no está en el ángulo correcto o el tornillo no se ha quitado del todo.
Ya que estás: pon un bombín de seguridad
Abrir la puerta para cambiar el bombín y poner otro igual de vulnerable es una oportunidad perdida. Por poco más, un bombín antibumping te protege del método bumping, del ganzuado y del taladro, y su llave solo se copia con tarjeta de propiedad. Es la mejora de seguridad más rentable que existe.
Cuándo mejor llama al cerrajero
- Si la llave gira con dificultad o la puerta no cierra bien: el problema puede no ser solo el bombín.
- Si es una cerradura de seguridad multipunto o una puerta acorazada.
- Si acabas de sufrir un robo o un forzamiento: ahí conviene revisar toda la cerradura, no solo el cilindro.
- Si no te aclaras con la medida y no quieres arriesgarte a comprar el bombín equivocado dos veces.
En esos casos, nuestro servicio de instalación y cambio de bombines y cerrojos en Valladolid parte de 70 €, con precio cerrado por teléfono y asesorándote sobre el modelo que de verdad necesitas.
La conclusión
Cambiar un bombín es factible por tu cuenta si la puerta va fina y mides bien. Y si vas a hacerlo, hazlo con un bombín de seguridad. ¿Dudas con la medida o prefieres que lo dejemos perfecto? Llámanos en Valladolid: 625 168 203.